Los africanos, traídos como esclavos
por la fuerza y desposeídos de toda propiedad se asentaron en el
territorio de los Yungas, compartiendo esta amplia región
con aymaras y mestizos. Las poblaciones de Coroico, Mururata, Chicaloma,
Calacala - Coscoma e Irupana son ahora enclaves de producción cultural
afroyungueña. A medida que transcurrió el tiempo la vestimenta
original de los africanos fue cubriéndose de ropajes aymaras. Desde su desgarramiento social tuvieron que luchar
fuertemente contra la agresión colonial y el marginamiento. Por esta
razón muchas de sus originarias prácticas culturales fueron
perdiéndose, incluidas sus fiestas, idioma, sentido espiritual, formas
de matrimonio, etc.
Los instrumentos musicales que se utilizan para ejecutar estos ritmos afro son: el tambor mayor, los cambiadores (tambores medianos), las cajas pequeñas o guanyengö (que quiere decir pingüino) y la cuancha (instrumento realizado en tacuara, llamado también raca-raca).